Trauma y EMDR

Un espacio para nutriros, salir del bucle y reforzar vuestro vínculo.

Heridas puntuales o que se han mantenido en el tiempo; recientes o de hace mucho tiempo que necesitan ser miradas e integradas para que dejen de doler y de condicionar tu presente y futuro. A través del EMDR desharemos los nudos de forma eficaz y probada científicamente.

Este es tu lugar si:

  • Has tenido un evento concreto ahora o en el pasado que te ha marcado y afectado mucho, incluso cambiado tu forma de verte a ti, a las personas y/o al mundo.
  • Has vivido muchas situaciones difíciles que se te han acumulado y te afectan a día de hoy.
  • Trabajas con situaciones que te afectan en tu día a día: psicóloga/o, sanitaria/o, policía, bombera/o… y necesitas ir procesando lo que vives en tu trabajo.
  • Sientes que hay muchas cosas del día a día que a otras personas, en general, no les afectan tanto pero a ti te afectan muchísimo.
  • Vives en tensión constante.
  • Tienes pesadillas que se repiten una y otra vez.
  • Tienes miedos que no sabes de dónde vienen y te condicionan en tu día a día.
  • Sientes que los recuerdos de situaciones difíciles se repiten, te bloquean y te impiden avanzar.
  • Tienes muchos síntomas físicos y por mucho que te hagas pruebas no detectan qué es.
  • Tienes sensaciones de vacío y soledad profundas, con las que no sueles saber qué hacer.
  • Te cuesta mucho conectar con tus emociones.
  • A veces te sientes desconectada/o de las situaciones que estás viviendo y de las personas con las que estás.
  • Tienes ataques de pánico.

En la terapia aprenderás a:

  • Entender tu pasado sin que este te condicione.
  • A vivir desde la calma y no en un estado constante de hiper-alerta.
  • Aprender muchas estrategias de regulación.
  • Procesar las situaciones que te condicionan en el presente.
  • Integrar quién eres de forma que las heridas no te afecten, ser más libre de actuar desde quién eres y no desde la herida.
  • Comprender cuáles son las defensas que tu cuerpo ha creado para protegerte y aprender a identificarlas y manejarlas.
  • Gestionar las emociones y que no acaben siendo tan intensas.
  • Conectar con tus emociones sin que se desborden.
  • No tener pesadillas, ni recuerdos recurrentes.
  • Dejar de tener ataques de pánico y sensación de desconexión.
  • En general, a vivir más conectada/o con el presente y con quién eres, sin que el pasado siga condicionándote.

Es posible vivir sin esa carga.