Psicología Online
Tu espacio seguro, estés donde estés.
Pedir ayuda no te hace más débil.
Para empezar un proceso terapéutico,
no es necesario tener un trastorno mental grave, ni que te ocurra algo que te paralice por completo.
Todas las personas Podemos necesitar acompañamiento psicológico en diferentes momentos de nuestra vida y
no por ello somos peores ni más débiles.
Este lugar es para ti si estás buscando un lugar seguro donde mirar hacia dentro para sentirte mejor. Sea cuál sea el motivo, estoy aquí para mirar contigo lo que necesites.
BENEFICIOS DE LA PSICOLOGÍA ONLINE
Comodidad
Realiza tu sesión desde tu lugar seguro.
Misma eficacia
Probada científicamente igual que la presencial.
Tus rituales
Con tu infusión, tu manta y tu espacio.
Sin barreras
Elige profesionales de cualquier lugar.
Flexibilidad
Ahorro de tiempo en desplazamientos.
Herramientas digitales
Recursos adaptados al entorno online.
Resuelvo tus dudas frecuentes
¿Es igual de eficaz la terapia online que la presencial?
Sí, la terapia online se ha demostrado que funciona igual de bien que la presencial. Se adaptan ciertas técnicas a cada una de las modalidades y en ambas se ha demostrado con estudios. Es más una cuestión de preferencia y también de probar si esta es una modalidad donde te sientes cómoda/o. Muchas personas dudan de si esta forma les va a venir bien y si les va a funcionar, es importante no tanto si es presencial u online, sino ver si te sientes cómoda/o con el profesional y si se genera un espacio de confianza.
¿Qué necesito para hacer las sesiones online?
Únicamente necesitas un dispositivo electrónico, puedes utilizar el móvil, la Tablet o un ordenador, recomiendo ordenador o Tablet para que nos podamos ver mejor y para emplear algunas técnicas, sobre todo EMDR, es más beneficioso, pero se puede adaptar a cualquiera. El día antes de la sesión envoi un enlace para que puedas acceder a la videollamada, donde solo podremos acceder tú y yo y no tendrás que descargar ninguna aplicación. Solamente estar en un espacio que sea lo más seguro y cómodo para ti.
¿Puedo trabajar temas profundos o traumas en terapia online?
Sí, igual que en la terapia presencial se puede profundizar, también hasta donde cada persona quiera hacerlo. Hay técnicas de regulación emocional y de contención que se pueden emplear online para que te sientas en un lugar seguro, igual que en la terapia presencial. Por ejemplo, la terapia de EMDR que es una de las que utilizo para trabajar el trauma, se ha probado su eficacia tanto de forma presencial como online, y es igual de potente en ambas modalidades.
¿Cuánto dura cada sesión?
Son sesiones de 1h de duración en el caso de la terapia individual y de 1h y 15min en el caso de la terapia de pareja.
¿Qué tengo que saber para la primera sesión?
Ante la primera sesión a veces puede haber algunos miedos, por eso me parece importante contar un poquito qué se hace ahí. Es una sesión de conocernos, de generar un espacio de confianza donde puedas sentirte cómoda/o para compartir qué necesitas. Sobre todo hablaremos de qué te ha hecho pedir ayuda, qué necesitas, qué has hecho hasta ahora para intentar sentirte mejor y cómo se va uniendo esto con aprendizajes de tu vida. Hablaremos de diferentes áreas de tu vida, como la familia, el trabajo, las amistades, la pareja, etc. para ver cómo te sientes en cada una de ellas y qué necesitas. Hacemos hincapié en los vínculos, tanto del presente como del pasado y de las heridas que hace falta sanar. Esto en un principio lo iremos hablando para trazar un plan de acción y centrarnos o bien en el momento presente o ir a momentos del pasado que necesites sanar.
¿Tengo que contar algo que no quiera?
No, siempre parto de la base de que podáis compartir conmigo de lo que necesitáis hablar y que podamos tener un lugar de confianza en el que decir si algo está incomodando hablarlo o no es el momento, que se pueda decir. Ahí se trabará la dificultad que hay para abordar el tema y no tanto el tema en concreto que en ese momento no se quiere hablar. La terapia centrada en el trauma no consiste tanto en contar todo, sino en procesar el dolor para que deje de doler, y para eso no siempre hay que contarlo todo.
